30a. Dom Ord Ciclo A (Id=709)

Primera Lectura

Si explotan a las viudas y a los huérfanos, se encenderá mi ira contra ustedes

Lectura del libro del Éxodo
22, 21-27

Así dice el Señor!

«No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto.

No explotarás a viudas ni a huérfanos, porque, si los explotas y ellos gritan a mí, yo los escucharé. Se encenderá mi ira y os haré mo­rir a espada, dejando a vuestras mujeres viudas y a vuestros hijos huérfanos.

Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita conti­go, no serás con él un usurero, cargándole intereses.

Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy compasivo.»
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.

Salmo Responsorial

Del Salmo 17

Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza, Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.
Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoco al Señor de mi alabanza, y quedo libre de mis enemigos.
Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador. Tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu ungido.
Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
Díligam te, Dómine, fortitudo mea.

Segunda Lectura

Abandonaste los índoles para servir a Dios y esperar la vuelta de su Hijo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 1, 5c-10


Hermanos: Saben cual fue nuestra actuación entre ustedes para nuestro bien. Y ustedes seguiste nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la Palabra entre tanta lucha con alegría del Espíritu Santo. Así llegaste a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. Desde nuestra comunidad, la palabra del Señor del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino en todas partes; nuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la visita que los hicimos: cómo abandonando los ídolos, les devolviste a Dios para servir al Dios vivo y verdadero y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que los libra del castigo futuro.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Si quis díligit me, sermónem meum servábit, dicit Dóminus; et Pater meus díliget eum, et ad eum veniémus.
Aleluya.

Evangelio

Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 22, 34-40

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba:
-Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?
El les dijo:
"Amarás al Señor tu Dios como todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser". Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas.
Palabra de Dios.

[Misa]

Prefacio

El misterio de la salvación

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor. El cual, compadecido del extravío de los hombres, quiso nacer de la Virgen; sufriendo en la cruz, nos libró de eterna muerte y, resucitando, nos dio vida eterna. Por eso con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]